viernes, 6 de junio de 2025

Libro nuevo


 

Antes de acostarme, la ronda de todas las noches que hacemos las madres. Apagar luces, saludar a la luna por la ventana del living e ir cama por cama a taparlos a todos y darles otro beso de buenas noches. 

Cuando llegué al cuarto de los varones, ví que la luz todavía estaba prendida. Me asomé despacio y contemplé la escena: mi hijo mayor, sentadito en su cama, con su pijama de invierno, los ojos abiertos de par en par y el libro nuevo en las manos. Un libro nuevo de esos que tienen el lomo medio ajado, las hojas marrones, dos o tres firmas de dueños anteriores y un olorcito muy característico. 

Te está gustando el libro? -le pregunté. 

Silencio como respuesta. 

Esperé paciente, mirando como paseaba los ojos por las letras, leyendo en su carita mientras él leía su libro. 

¡Lo terminé mamá! - me respondió feliz. 

Con la felicidad de libros viejos nuevos, de andar por mundos desconocidos y vivir aventuras a través de unas páginas marrones. 

Concedeme Señor la gracia de no perder nunca esa felicidad.

1 comentario:

  1. Qué maravilla. ¡Cuánta felicidad se recibe de los hijos! En las cosas sencillas, pero tan infantilmente serias, de todos los días. Gracias por contarlo!

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